Tener VIH no implica renunciar a sentirte bien contigo mismo ni dejar de lado esos gestos que hacen tu vida más fácil. Al contrario, dedicarte tiempo es también una forma de autocuidado. Y lo cierto es que la depilación láser puede ser un gran aliado: menos irritaciones, menos horas frente al espejo y mucha más seguridad al verte en él.
Ahora, entiendo tus dudas. Es normal que pienses: “¿será seguro para mí?, ¿qué pasa con mis medicamentos?, ¿tengo que olvidarme del láser?”. La buena noticia es que no tienes que renunciar a este tratamiento. Sí puedes hacerlo, solo que con algunos cuidados extra.
Sí, se puede. Depilación láser y VIH son compatibles. Pero ojo, hay que hacerlo con responsabilidad.
Lo primero es hablar con tu médico. ¿Por qué? Porque los medicamentos antirretrovirales, que seguramente son parte de tu rutina diaria, hacen un gran trabajo cuidando tu salud, pero también pueden volver tu piel un poco más sensible. Eso no significa que no puedas hacerte el láser, significa que hay que ajustarlo a ti.
Y algo que nunca cambia: esos medicamentos no se suspenden. Nunca. Por eso necesitamos que tu doctor dé luz verde antes de comenzar. Ese pequeño certificado es la tranquilidad de que tu piel está lista.
Déjame ponértelo así: tu piel es como un cristal. Normalmente fuerte y resistente, pero cuando estás tomando ciertos fármacos, ese cristal puede estar un poquito más delicado. Si se aplica el láser sin cuidado, puede causar manchas o enrojecimiento.
Por eso no es exagerado pedir la autorización médica. Es más bien un respaldo, una forma de asegurarnos de que tu piel va a responder bien.
Si decides dar el paso, hay algunas cositas que ayudan mucho:
Es como preparar la tierra antes de sembrar. Cuanto más cuidado pongas al inicio, mejores serán los resultados después.
La verdad, no hay grandes secretos. El proceso es prácticamente igual al de cualquier otra persona. Lo que cambia son algunos cuidados extras que hacen la diferencia:
En resumen, es sencillo y pensado para que te sientas tranquilo.
Cuando termina la sesión empieza tu parte en el cuidado de tu piel:
La verdad, sí. Los beneficios son muchos:
Yo creo que ahí está la clave: no se trata solo de estética, sino de sentirte más cómodo contigo mismo.
Hay algo que todavía nos duele reconocer: el estigma. Aunque hemos avanzado mucho, aún existe alrededor del VIH. Y sí, a veces se cuela hasta en espacios donde no debería, como un centro de estética.
Déjame decirlo claro:
Un buen centro de estética no solo debe tener tecnología, sino también respeto y profesionalismo. Y tú mereces sentirte cuidado, sin prejuicios.
La depilación láser y el VIH pueden caminar juntos, siempre que lo hagas con responsabilidad. El paso más importante es tener la aprobación de tu médico. Después, lo demás fluye: menos vello, menos irritaciones, más comodidad y, sobre todo, la tranquilidad de saber que estás cuidando de ti.
Si estás en ese punto de tomar la decisión, quédate con esto: tu piel también merece atención y cariño. Y tú, mucho más.
Encuentra la sucursal más cercana y da el paso. Porque sentirte bien contigo mismo no debería tener barreras.